(por Santiago Albarracín) Hello everybody, mientras averiguamos cuándo será la próxima y última clase, estamos definiendo las pautas para la realización de la producción final que voy a evaluar para terminar de cerrar una nota para cada uno de ustedes.
Este trabajo no será la única consideración a tener en cuenta a la hora de cerrar la nota, pero sí apunta a integrar todas aquellas cosas que pudimos trabajar en estos meses.
Bueno, a los bifes: El trabajo a realizar es individual. Tiene que ser una producción propia cuyo texto gire en torno a alguna problemática vinculada con la carrera y como requisitos formales debe considerar:
Extensión del texto: Entre 1000 y 1500 palabras.
Imágenes: Entre 1 y 3 imágenes. Pueden ser fotografías, gráficos estadísticos, caricaturas u
otras ilustraciones que acompañen y fortalezcan la presentación del texto.
Video y/o audio: El trabajo debe estar acompañado por un video y/o un audio que ilustre o refuerce lo que se dice en el texto.
Enlaces: Se debe acompañar la producción con un listado de enlaces a páginas relacionadas.
Todos estos materiales deben estar colgados de nuestro blog (www.metablogtdf.blogspot.com) o de un blog que cada alumno puede crear a tal efecto.
Temas sugeridos
La vinculación entre la visión de las organizaciones como redes conversacionales (La organización egoísta, de Bronstein, Gaillard y Piscitelli) y la web 2.0 como facilitadora de vínculos sociales.
La credibilidad de las fuentes de información en Internet en el trabajo cotidiano del periodista.
Las intranets como fortalecedoras de las políticas de comunicación interna.
El impacto de Internet en la producción de comics.
El futuro del copyright en un mundo interconectado.
Los escritores ante el fenómeno blog.
¿Cómo hacer para destacar mi blog entre millones?
Bueno, hay otras posibilidades, pero estas opciones son las que se nos ocurren ahora.
sábado, 28 de junio de 2008
viernes, 20 de junio de 2008
Espacio de intercambio de la nueva era

Comenzaré el artículo explicándoles a los visitantes que es un blog, aunque ya lo hayan hecho anteriormente. Internet lo describe como “un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores donde el más reciente aparece primero, con un uso o temática en particular, siempre conservando el autor la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente”. Los blogs pueden ser de varios tipos: personales, empresariales, periodísticos, sociales, administrativos, etc.
Sin embargo, muchas personas lo han adoptado como el “diario íntimo de la posmodernidad”, en donde se vuelcan los sentimientos, pensamientos y reflexiones personales del individuo, pero compartida por los cibernautas, ya que cualquiera puede leerlo y hasta tiene la libertad de opinar y también criticar acerca de lo que se escribe.
El blog como entrada y nueva forma de comunicación ¿se consolidará como la nueva manera de comunicarse? Y Si fuese así, ¿podría uno aceptar críticas en su blog y asumirlas? ¿Podrá alguien ser total o parcialmente sincero en la información que brinda? ¿O será una moda de los nuevos seres?...de esas modas que se imponen y pasan. Solo el tiempo lo demostrará.
miércoles, 18 de junio de 2008
MÚSICA QUE NO HAS DE PAGAR, DÉJALA SONAR
Sobre el apogeo de la truchada y la apropiación de canciones ajenas
Hoy pasaba por la vereda pensando en qué podría surgir en cualquier momento. Estaba concentrado en eso, acababa de salir del trabajo y necesitaba distenderme un poco. Miles de alternativas cruzaban mi mente deseosa de usar esa libertad que tanto estuve deseando durante las tres últimas horas encorvado sobre el infame teclado de la computadora. De pronto, lo veo a él. Es reconocible de lejos, con su bolso lleno de facilidades a muy bajo costo. Maestro sabedor de las ansias ajenas, ofrece felicidad truchada por seis mangos cada una, y te da cinco felicidades por veinte pesos para que te duren horas. ¿Te falta el último dvd de Robbie Williams, o el anterior cd de Chayanne? ¡El tiene de todo papá! Y a precio de ganga…
El mercado alternativo tiene miles de alternativas. Discos, remeras, zapatillas, libros, dvds, mochilas, pósters, donde el único elemento de curso legal que circula es el billete. Si la adulteración cumple la función de ofrecernos su contenido con la calidad suficiente, entonces hemos hecho un gran negocio. Pero si no, no importa, total esta película con el subtítulo pixelado salió casi nada. Es trucha. ¿Delito? ¡Naaaaaaáááá!! Si todo el mundo lo hace, ¿acaso el FBI va a entrar por todas las puertas de mi casa justo porque se me ocurrió poner el cd regrabable en mi reproductor? Esa parte la adelanto, porque quiero ver la peli. No porque no compré el original, Bratt Pitt va a ganar menos.
Después de esto un amigo me llama por teléfono: este sábado toca con su banda todos los temas de rock nacional que están pegando en la radio. La Renga no viene nunca por acá, Soda Stereo ya no existe y los Redondos tampoco, así que voy a descargarme un poco por la imposibilidad que tengo de verlos en vivo. Son dos pesos la entrada, todos los amigos van a ir y el dueño del quincho es re piola. Lo recaudado va a servir para comprar una viola como la gente y grabar un cd. ¿Y los autores reales de los temas? ¡Pero qué se van a enterar! No saben ni que existimos.
Tal es el desgaste que la cultura del consumo produce en nuestra moralidad. Las leyes lo prohíben, pero el usuario de audiovisuales no originales , cds truchos y el intérprete de obras ajenas sin autorización no consideran que su delito haga daño a nadie. El uso extendido de copias truchadas sirve para acallar la voz de la ética defensora del derecho que adquiere el creador sobre su obra. Cuando voy a Buenos Aires y entro en una galería de avenida Cabildo, y el de la disquería me ofrece el original y la copia, la diferencia de precio y de calidad me ponen en una situación de dualidad indecisa que definirá mi bolsillo, según mi necesidad, y no las leyes. Porque a la ley le falta una cosa: legitimidad.
La industria discográfica sufre las consecuencias de este atropello, y los autores de las obras musicales ven afectado su derecho a cobrar una comisión por la difusión de las mismas. En términos de competencia comercial, los músicos independientes y los que no cuentan con un contrato discográfico multimillonario se ven en dificultades para vivir de lo que hacen. Según datos brindados por Capif a la revista Caras y Caretas, el 60% del mercado musical en soportes físicos es pirata. Afortunadamente, las discográficas están en franca recuperación luego de su caída en el 2001, y el mercado legal encontró una nueva alternativa en ventas digitales por descargas de Internet y telefonía móvil, experimentando un avance del 294% con respecto al año 2006 (Caras y Caretas Nº 2.222, edición de mayo de 2008).
No todas las bandas y grupos de covers registran las canciones que tocan, los negocios pasan música y no pagan, es natural escuchar la canción favorita en la calle y canturrearla pensando en qué capo el que la hizo, pero nada de considerar que ese autor merezca algo a cambio.
La ley 11.723 de Propiedad Intelectual establece una serie de normas para ordenar el cumplimiento de ese derecho. En su artículo 1 dice que la protección de propiedad intelectual se extiende “a todas las obras científicas, literarias y artísticas que comprenden los escritos de toda naturaleza y extensión, entre ellos los programas de computación fuente y objeto; las compilaciones de datos o de otros materiales; las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales; las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas; las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de arte o ciencia aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas; los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas, en fin, toda producción científica, literaria, artística o didáctica sea cual fuere el procedimiento de reproducción”.
Este derecho aplicado a la música es administrado en Argentina por SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música). El organismo fue fundado por Francisco Canaro el 9 de junio de 1936, por medio de un acta que reunió a todos los compositores y músicos de la época. Por ley 17.648 fue reconocida como asociación civil y cultural privada, única autorizada para representar a los músicos nacionales y extranjeros. El primer caso de juicio iniciado por músicos en defensa de sus derechos de propiedad sobre sus obras tuvo como protagonistas a Carlos Gardel, Ignacio Corsini y José Razzano, que no estuvieron de acuerdo con que los cafés pasaran su música sin la debida autorización. El fallo de la Cámara de Apelaciones sentó jurisprudencia, y decía: “la adquisición de un disco no da derecho a la ejecución pública, pues cuando se vende sólo se permite la ejecución privada” (datos brindados en folletería de SADAIC).
Daniel Mazur es representante de la asociación en Río Grande. Tiene a su cargo la tarea de exigir a los usuarios de obras ajenas que paguen lo que corresponde. Si llegás a tener un salón de fiesta y le pagás al disjokey pero no a los autores, o si te gusta cantar “Lunita Tucumana” sin garpar a los herederos legales de Atahualpa, (Art. 4° del la Ley: Son titulares del derecho de propiedad intelectual:a) El autor de la obra; b) Sus herederos o derechohabientes; c) Los que con permiso del autor la traducen, refunden, adaptan, modifican o transportan sobre la nueva obra intelectual resultante.d) Las personas físicas o jurídicas cuyos dependientes contratados para elaborar un programa de computación hubiesen producido un programa de computación en el desempeño de sus funciones laborales, salvo estipulación en contrario. (Inciso d) incorporado por art. 2° de la Ley N° 25.036 B.O. 11/11/1998) que él no se entere porque no te lo sacás más de encima. Si querés ser su amigo (es un tipo muy piola), tené en cuenta lo que dice en la siguiente entrevista y no le falles.
P:¿Cuál es tu visión de la violación del derecho a la propiedad intelectual en Río Grande?
Daniel Mazur: acá los problemas se dan más que nada en las fiestas sociales. Los comerciantes y las empresas no tienen problemas porque el pago de la música que ponen es un gasto que tienen asumido. Hay empresas que pagan en forma centralizada. Por ejemplo La Anónima y Carrefour pagan en Buenos Aires por la música que ellos pasan en todas sus sucursales en el país. Pasa lo mismo con Cardon, con La Caja aseguradora y OSDE. Se debe pagar por la música que se escucha por radio, por televisión, por número en vivo. La gente dice “la radio la tengo puesta para escuchar yo”, y no se dan cuenta que están en un lugar público. No es lo mismo festejar un cumpleaños de quince en un salón de fiestas que festejarlo en tu casa. Las leyendas que vienen en los dvds, cds, dicen “para uso familiar y doméstico”. El problema a veces sucede con los dueños de los salones, que cuando vas te hacen un presupuesto y te ponen tanto de entrada, tanto de plato principal, tanto de bebida y torta, y también te ponen música incluida. Ahora, ¿qué es el “música incluida”? Es el discjockey, pero no los derechos de autor. Entonces ahí está el problema. SADAIC es la única de las sociedades autorales que da la autorización para el uso del repertorio musical. Esto quiere decir que el pago debe ser previo, en todos los órdenes. Un local, cuando vos vas, ya tiene que tener pagado ese mes o esa fecha para pasar música. Porque es una autorización para poder usarla. Las otras sociedades cobran por la difusión. SADAIC es la única entidad que autoriza y que está facultada para retirar la autorización del uso del repertorio.
P: esto también se extiende a bandas de música y a músicos folclóricos.
DM: exactamente. En realidad las famosas bandas locales y grupos folclóricos de amigos actúan en un lugar público, más allá de que cobren o no entrada, tienen que estar registradas en SADAIC, tienen la obligación de declarar su repertorio, las canciones que cantan, y cada vez que cantan lo que se cobre va a parar a los autores de las canciones. (Art. 36 Ley PI: Los autores de obras literarias, dramáticas, dramático-musicales y musicales, gozan del derecho exclusivo de autorizar: a) La recitación, la representación y la ejecución pública de sus obras; b) La difusión pública por cualquier medio de la recitación, la representación y la ejecución de sus obras). Hay algo que la gente confunde, te tengo que aclarar también, que muchas veces se lo confunde con un impuesto. Y no es un impuesto, es un derecho que tiene el autor que hizo el esfuerzo de hacer una obra literaria, discográfica o teatral para que cada vez que se disponga poder cobrarlo. Puede que estén lucrando o no, pero están usando algo que no es de ellos. El derecho de autor es algo internacional, que se extiende a muchos lados. Hay algunos lados donde es más estricto, acá hay una cierta liviandad, salimos a la calle y vemos a una persona a la puerta del supermercado vendiendo dvds o cds que no son originales y que están vendiendo a media cuadra de dos disquerías que pagan impuestos y todo. Ese es el gran problema que hay acá.
P: es como que hay acá un descuido de ese pequeño gran detalle que lo que estás usando no es tuyo, y sin embargo te lo apropiás.
DM: y esto se hace extensivo a todos los órdenes. Vos vas a una librería de acá y te vas a encontrar doscientos libros que se están fotocopiando. Esto está contemplado dentro de la Ley de Propiedad Intelectual 11. 723 e internacionalmente en el Copyright. (Art. 2° de la Ley: El derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de reproducirla en cualquier forma). Acá esto no se respeta con la música, con los libros, los dvds, los cds, los programas de computación. Acá pasa eso de “pasamelo”, “sí, sí, no hay problema, te lo paso”.
P: si tuvieras que pararte delante de la sociedad de Río Grande para darles una buena razón para que paguen los derechos de autor, de lo que están usando, ¿qué dirías?.
DM: el derecho de autor está impuesto por ley, la Constitución Nacional en su artículo 17 deja en claro los derechos de propiedad.
P: pero más allá del aspecto legal, ¿qué otra razón darías?
DM: bueno ese es un tema de si querés estar o no bajo la ley. Pensá que el autor vive de eso, es como si vos tenés un negocio y yo voy a comer y no te pago. Pasa que esto es algo que no es palpable, no es algo material sino intelectual, el que hace un mueble pone el trabajo, y el que hace una obra de teatro, una obra literaria, es lo mismo, y tiene derecho a recibir su retribución. El autor no cobra nada por la edición del cd, ni por la venta, cobra por la difusión. Es distinto del productor, que lo produce y va a cobrar por la venta. Vos podés ser autor y tener todas tus obras, pero si no las graba nadie ni las canta nadie no vas a cobrar nada. Hay autores que tienen muchas obras, y es una forma de ganarse la vida. Lo que recauda SADAIC, lo que cubre, como es una actividad que no tiene obra social, SADAIC es una mutual que nuclea a los autores y atiende problemas de salud, es una obra social de los autores y compositores.
P: estaba leyendo en un documento que me acabás de mostrar “a usted le conviene ser usuario de SADAIC”. ¿Cuál es la razón de esa conveniencia según tus palabras?
DM: yo más que darte mi opinión lo que puedo hacer es darte esto que es lo que piensa SADAIC, ya no yo. Hay una parte que te dice “a usted le conviene ser un honrado usuario de SADAIC porque así colabora con la creación y cumple con la justicia, esa justicia que reclamamos en todos los ámbitos. Con lo que usted paga en SADAIC paga a su vez a los diversos autores sino también a los diversos beneficios para ellos, su familia y toda la comunidad”. Esa es la realidad, o sea si una persona es autor y eso le genera ganancias va a seguir creando obras. El escritor lo mismo, porque él dice no me conviene sentarme a escribir por cinco meses si después no recibo un peso. Si me puedo dedicar, no hacerme millonario pero sí vivir de esto entonces me voy a dedicar a esto. Si pagás, incentivás la creación del autor. Lo motivás a parte de tener un incentivo monetario, aparte teniendo en cuenta como te decía acá no es solo para ellos sino también para sus familias, porque van a tener una cobertura de una obra social, asistencia médica, remedios. SADAIC así mismo tiene programas de becas, acá hubo un chico que estuvo becado, salió en Jesús María, por un año, para pagar a un profesor de guitarra acá para que le enseñara. Después tiene donaciones de determinados entes, organiza eventos a nivel cultural.
P: hay algunos casos en la música internacional de algunos autores, como un caso que se está estudiando en universidades de Inglaterra, el de los Artic Monkeys, que empezaron a difundir su música por Internet de manera libre y ellos decidieron no cobrar por el uso. Se difundieron de esa manera, y la ganancia que obtienen es por los recitales. Decidieron tener ganancias por otro lado dándose cuenta que no tendrían el mismo éxito siguiendo el camino tradicional de grabar un cd y venderlo a través de una discográfica. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
DM: a lo mejor funcionará en otros países, acá por la legislación no. Si tenés una creación y no la registrás corrés el riesgo de vaya otro y la registre a nombre suyo. Y después será el que cobre cada vez que vos cantás. Y acá el autor no puede renunciar a sus derechos. Tal es así que muchas veces van a hacer beneficios, no cobran ellos por su participación pero sí se cobran los derechos de autor. Después cuando el autor los reciba, lo que haga con esa liquidación es cosa suya.
P: o sea que yo no puedo decir que registré mi obra por SADAIC pero después dejo que la gente use mi música y no la cobro.
DM: SADAIC es una asociación que representa a los autores y compositores de música. Al registrar la obra se la entregás a SADAIC, por eso se habla del repertorio musical que administra SADAIC. Es para que te administre la obra. Vos ahí podés poner ciertas cláusulas. Por ejemplo Diego Torres con su canción “Color Esperanza”, él no tiene ningún problema que la cante cualquiera, siempre y cuando no se utilice para campañas políticas. O sea, si la querés usar como cortina en un programa de radio, no hay ningún problema, pero no para un acto político. Luis Landriscina es autor de muchas letras, hay uno que es un poema a la maestra, que lo tiene registrado, el que lo quiera cantar debe contar con su autorización. No podés renunciar a cobrar los derechos, es como si vos le dieras tu casa a una inmobiliaria para que la venda. La inmobiliaria, qué hace, pone un cartel, pone un aviso en el diari. Si después va una persona que te conoce y te la compra en forma personal, la comisión a la inmobiliaria se la tenés que dar igual. Esto es lo mismo, vos le entregaste la obra a SADAIC para que te la administre, para que te la proteja. Después cuando te liquiden a vos los derechos, con el dinero que vos cobrés podés hacer lo que quieras. No podés decir “no quiero que se cobren los derechos” porque no es facultad tuya, vos ya la diste. Vos sos dueño de la canción y todo lo que vos quieras, pero cuando te liquiden la actuación que hiciste a beneficio decís “muchachos, yo cobré tanto, te lo doy”, lo que no tiene nada que ver con lo que cobre el intérprete o el cantautor por cantar. (Art. 37 Ley PI: Habrá contrato de edición cuando el titular del derecho de propiedad sobre una obra intelectual, se obliga a entregarla a un editor y éste a reproducirla, difundirla y venderla. Este contrato se aplica cualquiera sea la forma o sistema de reproducción o publicación). Acá eso por el sistema legal no tendría cabida, porque vos decís lo paso por Internet y lo difundo, y yo acá lo grabo todo, lo escribo en un papel y lo registro a mi nombre, total no está registrado. Esto es por el sistema legal de Argentina, no sé cómo será en otros países. Hay casos de gente que hace un tema, como algunos temas históricos, todavía no se sabe quién hizo “La Balsa”, y que después alguno lo registró a su nombre y esto genera problemas. No cobrar la difusión debe ser posible en otros países con otra legislación y otras maneras de pensar, son otras culturas. A lo mejor en un país más avanzado se dice “por qué voy a registrar algo que no es mío” y no se corre ningún riesgo, pero acá la picardía del argentino no deja que esto sea posible.
En un país donde la defensa de los derechos laborales están en su apogeo, es difícil entender la dificultad de la gente para remunerar responsablemente a quienes hacen el trabajo de crear una obra musical. No es raro escuchar la vieja pregunta hecha a los músicos: “sí, ya sé que lo sos, pero decime ¿de qué laburás?”. La respuesta es que él hace música para nosotros, sus principales empleadores. Y si no le pagamos, él no puede hacer huelga, no tiene otra forma que recurrir a entes que administran sus derechos y consultar con abogados. Nadie debería estar persiguiendo a su jefe para que éste le pague, ¿no les parece?. Nadie debería decirte que primero preguntes antes de usar lo que no te pertenece.
Hoy pasaba por la vereda pensando en qué podría surgir en cualquier momento. Estaba concentrado en eso, acababa de salir del trabajo y necesitaba distenderme un poco. Miles de alternativas cruzaban mi mente deseosa de usar esa libertad que tanto estuve deseando durante las tres últimas horas encorvado sobre el infame teclado de la computadora. De pronto, lo veo a él. Es reconocible de lejos, con su bolso lleno de facilidades a muy bajo costo. Maestro sabedor de las ansias ajenas, ofrece felicidad truchada por seis mangos cada una, y te da cinco felicidades por veinte pesos para que te duren horas. ¿Te falta el último dvd de Robbie Williams, o el anterior cd de Chayanne? ¡El tiene de todo papá! Y a precio de ganga…
El mercado alternativo tiene miles de alternativas. Discos, remeras, zapatillas, libros, dvds, mochilas, pósters, donde el único elemento de curso legal que circula es el billete. Si la adulteración cumple la función de ofrecernos su contenido con la calidad suficiente, entonces hemos hecho un gran negocio. Pero si no, no importa, total esta película con el subtítulo pixelado salió casi nada. Es trucha. ¿Delito? ¡Naaaaaaáááá!! Si todo el mundo lo hace, ¿acaso el FBI va a entrar por todas las puertas de mi casa justo porque se me ocurrió poner el cd regrabable en mi reproductor? Esa parte la adelanto, porque quiero ver la peli. No porque no compré el original, Bratt Pitt va a ganar menos.
Después de esto un amigo me llama por teléfono: este sábado toca con su banda todos los temas de rock nacional que están pegando en la radio. La Renga no viene nunca por acá, Soda Stereo ya no existe y los Redondos tampoco, así que voy a descargarme un poco por la imposibilidad que tengo de verlos en vivo. Son dos pesos la entrada, todos los amigos van a ir y el dueño del quincho es re piola. Lo recaudado va a servir para comprar una viola como la gente y grabar un cd. ¿Y los autores reales de los temas? ¡Pero qué se van a enterar! No saben ni que existimos.
Tal es el desgaste que la cultura del consumo produce en nuestra moralidad. Las leyes lo prohíben, pero el usuario de audiovisuales no originales , cds truchos y el intérprete de obras ajenas sin autorización no consideran que su delito haga daño a nadie. El uso extendido de copias truchadas sirve para acallar la voz de la ética defensora del derecho que adquiere el creador sobre su obra. Cuando voy a Buenos Aires y entro en una galería de avenida Cabildo, y el de la disquería me ofrece el original y la copia, la diferencia de precio y de calidad me ponen en una situación de dualidad indecisa que definirá mi bolsillo, según mi necesidad, y no las leyes. Porque a la ley le falta una cosa: legitimidad.
La industria discográfica sufre las consecuencias de este atropello, y los autores de las obras musicales ven afectado su derecho a cobrar una comisión por la difusión de las mismas. En términos de competencia comercial, los músicos independientes y los que no cuentan con un contrato discográfico multimillonario se ven en dificultades para vivir de lo que hacen. Según datos brindados por Capif a la revista Caras y Caretas, el 60% del mercado musical en soportes físicos es pirata. Afortunadamente, las discográficas están en franca recuperación luego de su caída en el 2001, y el mercado legal encontró una nueva alternativa en ventas digitales por descargas de Internet y telefonía móvil, experimentando un avance del 294% con respecto al año 2006 (Caras y Caretas Nº 2.222, edición de mayo de 2008).
No todas las bandas y grupos de covers registran las canciones que tocan, los negocios pasan música y no pagan, es natural escuchar la canción favorita en la calle y canturrearla pensando en qué capo el que la hizo, pero nada de considerar que ese autor merezca algo a cambio.
La ley 11.723 de Propiedad Intelectual establece una serie de normas para ordenar el cumplimiento de ese derecho. En su artículo 1 dice que la protección de propiedad intelectual se extiende “a todas las obras científicas, literarias y artísticas que comprenden los escritos de toda naturaleza y extensión, entre ellos los programas de computación fuente y objeto; las compilaciones de datos o de otros materiales; las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales; las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas; las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de arte o ciencia aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas; los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas, en fin, toda producción científica, literaria, artística o didáctica sea cual fuere el procedimiento de reproducción”.
Este derecho aplicado a la música es administrado en Argentina por SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música). El organismo fue fundado por Francisco Canaro el 9 de junio de 1936, por medio de un acta que reunió a todos los compositores y músicos de la época. Por ley 17.648 fue reconocida como asociación civil y cultural privada, única autorizada para representar a los músicos nacionales y extranjeros. El primer caso de juicio iniciado por músicos en defensa de sus derechos de propiedad sobre sus obras tuvo como protagonistas a Carlos Gardel, Ignacio Corsini y José Razzano, que no estuvieron de acuerdo con que los cafés pasaran su música sin la debida autorización. El fallo de la Cámara de Apelaciones sentó jurisprudencia, y decía: “la adquisición de un disco no da derecho a la ejecución pública, pues cuando se vende sólo se permite la ejecución privada” (datos brindados en folletería de SADAIC).
Daniel Mazur es representante de la asociación en Río Grande. Tiene a su cargo la tarea de exigir a los usuarios de obras ajenas que paguen lo que corresponde. Si llegás a tener un salón de fiesta y le pagás al disjokey pero no a los autores, o si te gusta cantar “Lunita Tucumana” sin garpar a los herederos legales de Atahualpa, (Art. 4° del la Ley: Son titulares del derecho de propiedad intelectual:a) El autor de la obra; b) Sus herederos o derechohabientes; c) Los que con permiso del autor la traducen, refunden, adaptan, modifican o transportan sobre la nueva obra intelectual resultante.d) Las personas físicas o jurídicas cuyos dependientes contratados para elaborar un programa de computación hubiesen producido un programa de computación en el desempeño de sus funciones laborales, salvo estipulación en contrario. (Inciso d) incorporado por art. 2° de la Ley N° 25.036 B.O. 11/11/1998) que él no se entere porque no te lo sacás más de encima. Si querés ser su amigo (es un tipo muy piola), tené en cuenta lo que dice en la siguiente entrevista y no le falles.
P:¿Cuál es tu visión de la violación del derecho a la propiedad intelectual en Río Grande?
Daniel Mazur: acá los problemas se dan más que nada en las fiestas sociales. Los comerciantes y las empresas no tienen problemas porque el pago de la música que ponen es un gasto que tienen asumido. Hay empresas que pagan en forma centralizada. Por ejemplo La Anónima y Carrefour pagan en Buenos Aires por la música que ellos pasan en todas sus sucursales en el país. Pasa lo mismo con Cardon, con La Caja aseguradora y OSDE. Se debe pagar por la música que se escucha por radio, por televisión, por número en vivo. La gente dice “la radio la tengo puesta para escuchar yo”, y no se dan cuenta que están en un lugar público. No es lo mismo festejar un cumpleaños de quince en un salón de fiestas que festejarlo en tu casa. Las leyendas que vienen en los dvds, cds, dicen “para uso familiar y doméstico”. El problema a veces sucede con los dueños de los salones, que cuando vas te hacen un presupuesto y te ponen tanto de entrada, tanto de plato principal, tanto de bebida y torta, y también te ponen música incluida. Ahora, ¿qué es el “música incluida”? Es el discjockey, pero no los derechos de autor. Entonces ahí está el problema. SADAIC es la única de las sociedades autorales que da la autorización para el uso del repertorio musical. Esto quiere decir que el pago debe ser previo, en todos los órdenes. Un local, cuando vos vas, ya tiene que tener pagado ese mes o esa fecha para pasar música. Porque es una autorización para poder usarla. Las otras sociedades cobran por la difusión. SADAIC es la única entidad que autoriza y que está facultada para retirar la autorización del uso del repertorio.
P: esto también se extiende a bandas de música y a músicos folclóricos.
DM: exactamente. En realidad las famosas bandas locales y grupos folclóricos de amigos actúan en un lugar público, más allá de que cobren o no entrada, tienen que estar registradas en SADAIC, tienen la obligación de declarar su repertorio, las canciones que cantan, y cada vez que cantan lo que se cobre va a parar a los autores de las canciones. (Art. 36 Ley PI: Los autores de obras literarias, dramáticas, dramático-musicales y musicales, gozan del derecho exclusivo de autorizar: a) La recitación, la representación y la ejecución pública de sus obras; b) La difusión pública por cualquier medio de la recitación, la representación y la ejecución de sus obras). Hay algo que la gente confunde, te tengo que aclarar también, que muchas veces se lo confunde con un impuesto. Y no es un impuesto, es un derecho que tiene el autor que hizo el esfuerzo de hacer una obra literaria, discográfica o teatral para que cada vez que se disponga poder cobrarlo. Puede que estén lucrando o no, pero están usando algo que no es de ellos. El derecho de autor es algo internacional, que se extiende a muchos lados. Hay algunos lados donde es más estricto, acá hay una cierta liviandad, salimos a la calle y vemos a una persona a la puerta del supermercado vendiendo dvds o cds que no son originales y que están vendiendo a media cuadra de dos disquerías que pagan impuestos y todo. Ese es el gran problema que hay acá.
P: es como que hay acá un descuido de ese pequeño gran detalle que lo que estás usando no es tuyo, y sin embargo te lo apropiás.
DM: y esto se hace extensivo a todos los órdenes. Vos vas a una librería de acá y te vas a encontrar doscientos libros que se están fotocopiando. Esto está contemplado dentro de la Ley de Propiedad Intelectual 11. 723 e internacionalmente en el Copyright. (Art. 2° de la Ley: El derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella, de publicarla, de ejecutarla, de representarla, y exponerla en público, de enajenarla, de traducirla, de adaptarla o de autorizar su traducción y de reproducirla en cualquier forma). Acá esto no se respeta con la música, con los libros, los dvds, los cds, los programas de computación. Acá pasa eso de “pasamelo”, “sí, sí, no hay problema, te lo paso”.
P: si tuvieras que pararte delante de la sociedad de Río Grande para darles una buena razón para que paguen los derechos de autor, de lo que están usando, ¿qué dirías?.
DM: el derecho de autor está impuesto por ley, la Constitución Nacional en su artículo 17 deja en claro los derechos de propiedad.
P: pero más allá del aspecto legal, ¿qué otra razón darías?
DM: bueno ese es un tema de si querés estar o no bajo la ley. Pensá que el autor vive de eso, es como si vos tenés un negocio y yo voy a comer y no te pago. Pasa que esto es algo que no es palpable, no es algo material sino intelectual, el que hace un mueble pone el trabajo, y el que hace una obra de teatro, una obra literaria, es lo mismo, y tiene derecho a recibir su retribución. El autor no cobra nada por la edición del cd, ni por la venta, cobra por la difusión. Es distinto del productor, que lo produce y va a cobrar por la venta. Vos podés ser autor y tener todas tus obras, pero si no las graba nadie ni las canta nadie no vas a cobrar nada. Hay autores que tienen muchas obras, y es una forma de ganarse la vida. Lo que recauda SADAIC, lo que cubre, como es una actividad que no tiene obra social, SADAIC es una mutual que nuclea a los autores y atiende problemas de salud, es una obra social de los autores y compositores.
P: estaba leyendo en un documento que me acabás de mostrar “a usted le conviene ser usuario de SADAIC”. ¿Cuál es la razón de esa conveniencia según tus palabras?
DM: yo más que darte mi opinión lo que puedo hacer es darte esto que es lo que piensa SADAIC, ya no yo. Hay una parte que te dice “a usted le conviene ser un honrado usuario de SADAIC porque así colabora con la creación y cumple con la justicia, esa justicia que reclamamos en todos los ámbitos. Con lo que usted paga en SADAIC paga a su vez a los diversos autores sino también a los diversos beneficios para ellos, su familia y toda la comunidad”. Esa es la realidad, o sea si una persona es autor y eso le genera ganancias va a seguir creando obras. El escritor lo mismo, porque él dice no me conviene sentarme a escribir por cinco meses si después no recibo un peso. Si me puedo dedicar, no hacerme millonario pero sí vivir de esto entonces me voy a dedicar a esto. Si pagás, incentivás la creación del autor. Lo motivás a parte de tener un incentivo monetario, aparte teniendo en cuenta como te decía acá no es solo para ellos sino también para sus familias, porque van a tener una cobertura de una obra social, asistencia médica, remedios. SADAIC así mismo tiene programas de becas, acá hubo un chico que estuvo becado, salió en Jesús María, por un año, para pagar a un profesor de guitarra acá para que le enseñara. Después tiene donaciones de determinados entes, organiza eventos a nivel cultural.
P: hay algunos casos en la música internacional de algunos autores, como un caso que se está estudiando en universidades de Inglaterra, el de los Artic Monkeys, que empezaron a difundir su música por Internet de manera libre y ellos decidieron no cobrar por el uso. Se difundieron de esa manera, y la ganancia que obtienen es por los recitales. Decidieron tener ganancias por otro lado dándose cuenta que no tendrían el mismo éxito siguiendo el camino tradicional de grabar un cd y venderlo a través de una discográfica. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
DM: a lo mejor funcionará en otros países, acá por la legislación no. Si tenés una creación y no la registrás corrés el riesgo de vaya otro y la registre a nombre suyo. Y después será el que cobre cada vez que vos cantás. Y acá el autor no puede renunciar a sus derechos. Tal es así que muchas veces van a hacer beneficios, no cobran ellos por su participación pero sí se cobran los derechos de autor. Después cuando el autor los reciba, lo que haga con esa liquidación es cosa suya.
P: o sea que yo no puedo decir que registré mi obra por SADAIC pero después dejo que la gente use mi música y no la cobro.
DM: SADAIC es una asociación que representa a los autores y compositores de música. Al registrar la obra se la entregás a SADAIC, por eso se habla del repertorio musical que administra SADAIC. Es para que te administre la obra. Vos ahí podés poner ciertas cláusulas. Por ejemplo Diego Torres con su canción “Color Esperanza”, él no tiene ningún problema que la cante cualquiera, siempre y cuando no se utilice para campañas políticas. O sea, si la querés usar como cortina en un programa de radio, no hay ningún problema, pero no para un acto político. Luis Landriscina es autor de muchas letras, hay uno que es un poema a la maestra, que lo tiene registrado, el que lo quiera cantar debe contar con su autorización. No podés renunciar a cobrar los derechos, es como si vos le dieras tu casa a una inmobiliaria para que la venda. La inmobiliaria, qué hace, pone un cartel, pone un aviso en el diari. Si después va una persona que te conoce y te la compra en forma personal, la comisión a la inmobiliaria se la tenés que dar igual. Esto es lo mismo, vos le entregaste la obra a SADAIC para que te la administre, para que te la proteja. Después cuando te liquiden a vos los derechos, con el dinero que vos cobrés podés hacer lo que quieras. No podés decir “no quiero que se cobren los derechos” porque no es facultad tuya, vos ya la diste. Vos sos dueño de la canción y todo lo que vos quieras, pero cuando te liquiden la actuación que hiciste a beneficio decís “muchachos, yo cobré tanto, te lo doy”, lo que no tiene nada que ver con lo que cobre el intérprete o el cantautor por cantar. (Art. 37 Ley PI: Habrá contrato de edición cuando el titular del derecho de propiedad sobre una obra intelectual, se obliga a entregarla a un editor y éste a reproducirla, difundirla y venderla. Este contrato se aplica cualquiera sea la forma o sistema de reproducción o publicación). Acá eso por el sistema legal no tendría cabida, porque vos decís lo paso por Internet y lo difundo, y yo acá lo grabo todo, lo escribo en un papel y lo registro a mi nombre, total no está registrado. Esto es por el sistema legal de Argentina, no sé cómo será en otros países. Hay casos de gente que hace un tema, como algunos temas históricos, todavía no se sabe quién hizo “La Balsa”, y que después alguno lo registró a su nombre y esto genera problemas. No cobrar la difusión debe ser posible en otros países con otra legislación y otras maneras de pensar, son otras culturas. A lo mejor en un país más avanzado se dice “por qué voy a registrar algo que no es mío” y no se corre ningún riesgo, pero acá la picardía del argentino no deja que esto sea posible.
En un país donde la defensa de los derechos laborales están en su apogeo, es difícil entender la dificultad de la gente para remunerar responsablemente a quienes hacen el trabajo de crear una obra musical. No es raro escuchar la vieja pregunta hecha a los músicos: “sí, ya sé que lo sos, pero decime ¿de qué laburás?”. La respuesta es que él hace música para nosotros, sus principales empleadores. Y si no le pagamos, él no puede hacer huelga, no tiene otra forma que recurrir a entes que administran sus derechos y consultar con abogados. Nadie debería estar persiguiendo a su jefe para que éste le pague, ¿no les parece?. Nadie debería decirte que primero preguntes antes de usar lo que no te pertenece.
lunes, 16 de junio de 2008
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/tecnologia/nota.asp?nota_id=1021287&pid=4597044&toi=5767
La compu
¿Pero para qué sirve realmente Internet?
Además de democratizar el acceso a la información, la Red es una gran pacificadora
Lunes 16 de junio de 2008 Publicado en la Edición impresa
Publicado por Ariel Torres
El martes de la semana última almorcé con Víctor Kong, VP & Manager Director para América latina de MySpace . La red social de Fox Interactive, perteneciente a News Corporation, acaba de instalar sus oficinas regionales aquí, en Buenos Aires, por decisión de este uruguayo afable y calmo con el que me di el gusto de tener una conversación que excedió con creces las cuestiones coyunturales. Publicaremos un reportaje pronto, seguramente, pero hubo algo que surgió durante la charla y que quiero compartir en esta columna. Por dos motivos, cuando menos: primero, porque tiene que ver con el futuro de la sociedad, por lo que nos interesa e involucra a todos; segundo, porque tengo planes de que hagamos este texto entre todos, que es precisamente la filosofía de las comunidades como MySpace y, desde luego, la de los lectores de LANACION.com . Como de costumbre en las buenas charlas, una cosa llevó a la otra de forma fluida y bastante rápida. En un momento, estábamos debatiendo sobre la notable paradoja de estos tiempos. Por un lado, un acceso cada vez más irrestricto a la información, la cultura, los datos, gracias a fenómenos –de nuevo, colectivos– como Wikipedia y los buenos blogs. Por el otro, una debacle educacional que, lamento decirlo, percibimos con no poco espanto en escuelas y universidades. Por citar un ejemplo, he preguntado a cientos de alumnos cuántos habitantes hay en el mundo hoy, y he recibido respuestas tan inverosímiles como 40 millones (así que la humanidad está compuesta en un 100% por argentinos) y 60.000 millones (de allí, se entiende, el problema de la superpoblación y la escasez de recursos naturales). Sólo dos personas supieron responder con alguna exactitud. Asusta. Pese a la paradoja, se me ocurrió durante la charla, Internet tiene una utilidad mucho mayor que la simple facilitación del acceso a los datos. Aparte de ser una gran democratizadora, Internet es una gran pacificadora. Kong me decía, y coincido plenamente, que la inmensa mayoría de los seres humanos quiere vivir en paz con su familia, sin guerras ni matanzas, sin terror ni cruzadas suicidas. En ese momento entendí que gracias a Internet hoy podemos hablar uno a uno con cualquiera de los 1500 millones de personas conectadas a la Red. Sin intermediarios, dogmas ni prejuicios. Podemos hacernos amigos de individuos que, de otro modo, hipnotizados por alguna arenga, calificaríamos de enemigo , o al menos de rivales . Y al final, con las diferencias necesarias y bienvenidas, todos somos iguales. No hay desacuerdo irreconciliable, si existe la voluntad para la paz. Internet podría darnos, con las décadas, esa conciencia planetaria, de pertenencia a un mundo que no podemos descartar y a una naturaleza humana de la que todos somos partícipes. Por supuesto, es un sueño; la democracia también lo fue alguna vez, lo mismo que los derechos civiles o el viaje al espacio. ¿Acaso alguien cree que no podemos hacer un mundo mejor que el que tenemos hoy? Leer las noticias me hace pensar que es más bien al revés: deberíamos ponernos a mejorarlo ya mismo. Me decía Kong que es característico que en MySpace la gente se comunique con personas de lugares muy lejanos. Es lógico. Estamos empezando a despertar, cierto que con una lentitud que a los soñadores nos exaspera, a una realidad que hemos ignorado desde el inicio de la civilización: quien está lejos no es el otro, sino uno. Internet nos permite acercarnos. Y cuando lo hacemos no encontramos muchas menos desemejanza que similitud. Como me dijo Vinton Cerf, uno de los creadores de los protocolos TCP/IP que hacen funcionar Internet, en un reportaje que le hice el año pasado, "el gran desafío ahora es conectar a los 5000 millones de personas que todavía no tienen acceso a la Red". En un mundo donde es posible hablar directamente con el otro se vuelve mucho más difícil sembrar el odio. A pesar de que todavía algunas personas inteligentes y supuestamente evolucionadas defienden la ira como una legítima emoción humana, me permito subrayar que sí, es legítima, pero también se la califica de pecado capital en casi cualquier religión; lo mismo que la gula, la lujuria o la pereza. No debe confundirse la defensa de la paz con la falta de carácter. Soy un pacifista, a mucha honra, y tengo mal carácter, muy a mi pesar. Espero, con otros 47 años de evolución personal, alcanzar una serenidad que les envidio, sanamente, a muchas personas a las que juzgo mejores. Creíamos que Internet achicaría el mundo, acortando las distancias, pero hizo mucho más. Lo proyectó en nuestras conciencias en su justa dimensión: es una isla en un océano inconmensurable de vacío a 270° C bajo cero. Y nosotros haciendo la guerra... Si mi visión no está muy errada, las generaciones que vienen empezarán a sentirse parte de la humanidad y de la naturaleza. Entonces, quizá, cuidar el medio ambiente deje de ser la costumbre exótica de unos pocos, y la paz no será equiparada con la debilidad. Sin embargo, me he propuesto que pensemos en esto entre todos, así que les dejo una pregunta: ¿para qué sirve realmente Internet?
La compu
¿Pero para qué sirve realmente Internet?
Además de democratizar el acceso a la información, la Red es una gran pacificadora
Lunes 16 de junio de 2008 Publicado en la Edición impresa
Publicado por Ariel Torres
El martes de la semana última almorcé con Víctor Kong, VP & Manager Director para América latina de MySpace . La red social de Fox Interactive, perteneciente a News Corporation, acaba de instalar sus oficinas regionales aquí, en Buenos Aires, por decisión de este uruguayo afable y calmo con el que me di el gusto de tener una conversación que excedió con creces las cuestiones coyunturales. Publicaremos un reportaje pronto, seguramente, pero hubo algo que surgió durante la charla y que quiero compartir en esta columna. Por dos motivos, cuando menos: primero, porque tiene que ver con el futuro de la sociedad, por lo que nos interesa e involucra a todos; segundo, porque tengo planes de que hagamos este texto entre todos, que es precisamente la filosofía de las comunidades como MySpace y, desde luego, la de los lectores de LANACION.com . Como de costumbre en las buenas charlas, una cosa llevó a la otra de forma fluida y bastante rápida. En un momento, estábamos debatiendo sobre la notable paradoja de estos tiempos. Por un lado, un acceso cada vez más irrestricto a la información, la cultura, los datos, gracias a fenómenos –de nuevo, colectivos– como Wikipedia y los buenos blogs. Por el otro, una debacle educacional que, lamento decirlo, percibimos con no poco espanto en escuelas y universidades. Por citar un ejemplo, he preguntado a cientos de alumnos cuántos habitantes hay en el mundo hoy, y he recibido respuestas tan inverosímiles como 40 millones (así que la humanidad está compuesta en un 100% por argentinos) y 60.000 millones (de allí, se entiende, el problema de la superpoblación y la escasez de recursos naturales). Sólo dos personas supieron responder con alguna exactitud. Asusta. Pese a la paradoja, se me ocurrió durante la charla, Internet tiene una utilidad mucho mayor que la simple facilitación del acceso a los datos. Aparte de ser una gran democratizadora, Internet es una gran pacificadora. Kong me decía, y coincido plenamente, que la inmensa mayoría de los seres humanos quiere vivir en paz con su familia, sin guerras ni matanzas, sin terror ni cruzadas suicidas. En ese momento entendí que gracias a Internet hoy podemos hablar uno a uno con cualquiera de los 1500 millones de personas conectadas a la Red. Sin intermediarios, dogmas ni prejuicios. Podemos hacernos amigos de individuos que, de otro modo, hipnotizados por alguna arenga, calificaríamos de enemigo , o al menos de rivales . Y al final, con las diferencias necesarias y bienvenidas, todos somos iguales. No hay desacuerdo irreconciliable, si existe la voluntad para la paz. Internet podría darnos, con las décadas, esa conciencia planetaria, de pertenencia a un mundo que no podemos descartar y a una naturaleza humana de la que todos somos partícipes. Por supuesto, es un sueño; la democracia también lo fue alguna vez, lo mismo que los derechos civiles o el viaje al espacio. ¿Acaso alguien cree que no podemos hacer un mundo mejor que el que tenemos hoy? Leer las noticias me hace pensar que es más bien al revés: deberíamos ponernos a mejorarlo ya mismo. Me decía Kong que es característico que en MySpace la gente se comunique con personas de lugares muy lejanos. Es lógico. Estamos empezando a despertar, cierto que con una lentitud que a los soñadores nos exaspera, a una realidad que hemos ignorado desde el inicio de la civilización: quien está lejos no es el otro, sino uno. Internet nos permite acercarnos. Y cuando lo hacemos no encontramos muchas menos desemejanza que similitud. Como me dijo Vinton Cerf, uno de los creadores de los protocolos TCP/IP que hacen funcionar Internet, en un reportaje que le hice el año pasado, "el gran desafío ahora es conectar a los 5000 millones de personas que todavía no tienen acceso a la Red". En un mundo donde es posible hablar directamente con el otro se vuelve mucho más difícil sembrar el odio. A pesar de que todavía algunas personas inteligentes y supuestamente evolucionadas defienden la ira como una legítima emoción humana, me permito subrayar que sí, es legítima, pero también se la califica de pecado capital en casi cualquier religión; lo mismo que la gula, la lujuria o la pereza. No debe confundirse la defensa de la paz con la falta de carácter. Soy un pacifista, a mucha honra, y tengo mal carácter, muy a mi pesar. Espero, con otros 47 años de evolución personal, alcanzar una serenidad que les envidio, sanamente, a muchas personas a las que juzgo mejores. Creíamos que Internet achicaría el mundo, acortando las distancias, pero hizo mucho más. Lo proyectó en nuestras conciencias en su justa dimensión: es una isla en un océano inconmensurable de vacío a 270° C bajo cero. Y nosotros haciendo la guerra... Si mi visión no está muy errada, las generaciones que vienen empezarán a sentirse parte de la humanidad y de la naturaleza. Entonces, quizá, cuidar el medio ambiente deje de ser la costumbre exótica de unos pocos, y la paz no será equiparada con la debilidad. Sin embargo, me he propuesto que pensemos en esto entre todos, así que les dejo una pregunta: ¿para qué sirve realmente Internet?
martes, 10 de junio de 2008
UNA DISCUSIÓN NECESARIA
El pasado sábado 7 de junio en el marco de la conmemoración del Día del Periodista, se desarrolló la Jornada de debate “Hacia una nueva radiodifusión”, en donde se discutió sobre las modificaciones indispensables para una nueva Ley que remplace a la sancionada por la dictadura militar. El encuentro se llevó a cabo en las instalaciones del Cent 35 de la ciudad de Río Grande a partir de las 12, con la participación de un grupo de panelistas, periodistas y público en general.
La actividad fue organizada por la Secretaría de Derechos Humanos de Tierra del Fuego, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, el
Sindicato de Prensa Río Grande, mientras que el Cent Nº 35 adhirió al desarrollo de la misma. Estas instituciones estuvieron representadas por panelistas que expusieron al auditorio presente las modificaciones más relevantes impulsadas por una red de organizaciones a nivel nacional, resumidas en 21 puntos fundamentales a la actual Ley de radiodifusión. Con esta nueva norma se busca garantizar el pluralismo informativo y cultural, la libertad de expresión y la independencia de los medios de comunicación, marcando límites a las empresas monopólicas y evitando la concentración de la propiedad de los medios. Asimismo se planteó la necesidad de rediscutir el acceso de los ciudadanos y las organizaciones sociales a la producción de sus propios mensajes, contrarrestando la actual situación del sistema radial y televisivo en nuestro país, en donde unos pocos controlan el mayor porcentaje de la información emitida.
Luego de las exposiciones de la periodista Fabiana Orqueda (Sipren), Yolanda Dips (Cent 35), Alberto Noal (estudiante de Comunicación Social), Omar Turconi (docente de la FPyCS de la UNLP) y el Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Adrian Camerano, los asistentes, en su mayoría periodistas de nuestra ciudad y estudiantes de Comunicación Social, protagonizaron un intenso debate sobre algunos de los puntos que contempla la modificación de la Ley N° 22.285. Entre los temas más destacados se abordó el referente a las necesidades de acceso a los medios de comunicación de grupos minoritarios, las producción de programas locales que reflejen los intereses particulares de la región, tendientes a conformar una verdadera comunicación federal y la necesidad de capacitación a diferentes actores sociales en el uso de herramientas de producción comunicacional.
La importancia de este encuentro, destacada por la Secretaría de Derechos Humanos, es la de generar espacios en nuestra provincia que sirvan como ámbitos de discusión, a partir de los cuales se vaya construyendo ciudadanía con la participación activa de diversos sectores. En relación a esta temática, hay que tener en cuenta que la comunicación es un bien social necesario para el desarrollo cultural, educativo y económico de la población, por ello las regulaciones de la nueva ley de radiodifusión tienen que ser asumidas como una actividad de interés público y de utilidad si es discutida y apropiada por cada uno de los ciudadanos.
La actividad fue organizada por la Secretaría de Derechos Humanos de Tierra del Fuego, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, el
Sindicato de Prensa Río Grande, mientras que el Cent Nº 35 adhirió al desarrollo de la misma. Estas instituciones estuvieron representadas por panelistas que expusieron al auditorio presente las modificaciones más relevantes impulsadas por una red de organizaciones a nivel nacional, resumidas en 21 puntos fundamentales a la actual Ley de radiodifusión. Con esta nueva norma se busca garantizar el pluralismo informativo y cultural, la libertad de expresión y la independencia de los medios de comunicación, marcando límites a las empresas monopólicas y evitando la concentración de la propiedad de los medios. Asimismo se planteó la necesidad de rediscutir el acceso de los ciudadanos y las organizaciones sociales a la producción de sus propios mensajes, contrarrestando la actual situación del sistema radial y televisivo en nuestro país, en donde unos pocos controlan el mayor porcentaje de la información emitida.
Luego de las exposiciones de la periodista Fabiana Orqueda (Sipren), Yolanda Dips (Cent 35), Alberto Noal (estudiante de Comunicación Social), Omar Turconi (docente de la FPyCS de la UNLP) y el Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Adrian Camerano, los asistentes, en su mayoría periodistas de nuestra ciudad y estudiantes de Comunicación Social, protagonizaron un intenso debate sobre algunos de los puntos que contempla la modificación de la Ley N° 22.285. Entre los temas más destacados se abordó el referente a las necesidades de acceso a los medios de comunicación de grupos minoritarios, las producción de programas locales que reflejen los intereses particulares de la región, tendientes a conformar una verdadera comunicación federal y la necesidad de capacitación a diferentes actores sociales en el uso de herramientas de producción comunicacional.
La importancia de este encuentro, destacada por la Secretaría de Derechos Humanos, es la de generar espacios en nuestra provincia que sirvan como ámbitos de discusión, a partir de los cuales se vaya construyendo ciudadanía con la participación activa de diversos sectores. En relación a esta temática, hay que tener en cuenta que la comunicación es un bien social necesario para el desarrollo cultural, educativo y económico de la población, por ello las regulaciones de la nueva ley de radiodifusión tienen que ser asumidas como una actividad de interés público y de utilidad si es discutida y apropiada por cada uno de los ciudadanos.
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Facultad de Periodismo y Comunicación Social
viernes, 6 de junio de 2008
MOTIVOS DE LA EXISTENCIA DE ESTE BLOG
HOLA A TODOS, ESTO AL PRINCIPIO COMENZÓ SOLAMENTE PARA CUMPLIR CON UNA MATERIA DE LA LICENCIATURA DE COMUNICACIÓN SOCIAL. VINO UN PROFE Y DIJO: TIENEN QUE HACER UN BLOG. Y NOS CONVENCIÓ MOSTRÁNDONOS POR YOU TUBE CÓMO FUNCIONA AHORA INTERNET. ANTES TENÍAS QUE MANDAR TODO A UN SERVIDOR QUE TE LO DISTRIBUÍA, AHORA SE PUEDE INTERCAMBIAR ENTRE VARIOS Y ES MÁS FACIL. DESPUÉS UN COMPAÑERO ME ARMÓ EL BLOG PORQUE YO NO TENÍA IDEA, Y PUSO CUALQUIER COSA EN MI PERFIL ASI QUE TUBE QUE CAMBIARLO. LA CONTRASEÑA ERA "RADIODIFUSIÓN", Y AHORA ES OTRA MUCHO MÁS LARGA Y DIFÍCIL. ¿POR QUÉ "ALGO MÁS COPADO"? PORQUE SE ME CANTA.QUE DIOS LOS RE BENDIGA.
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/cultura/nota.asp?nota_id=1011480
Cibercultura / LA NACION reunió a los creadores de los blogs más exitosos
Conquistadores de los tiempos modernos
Tienen unos 30 años, irrumpieron en un formato poco conocido y hoy son leídos por 5000 personas al día
Domingo 11 de mayo de 2008 Publicado en la Edición impresa
Por Nathalie Kantt De la Redacción de LA NACION
Tuvieron una idea concreta y decidieron plasmarla en un formato que hasta hace cinco o seis años era poco conocido. Eligieron la pantalla en vez del papel y el teclado en lugar del lápiz. Interesados por las novedades tecnológicas y los medios, por aquellas situaciones que implican un cambio y por el turismo analizado desde una óptica diferente, o con el simple afán de contar una historia cautivante, crearon un espacio donde transmitir sus inquietudes.
Hoy, son seguidos por miles de lectores. Denken Über , Mirá! , Orsai , Blog de viajes , Bestiaria , Fabio.com.ar y eBlog son sólo algunos de los blogs argentinos que ocupan los primeros puestos en visitas y reputación, según la empresa española especializada en Web 2.0, Alianzo, y son leídos diariamente por entre 2000 y 15.000 usuarios. LA NACION reunió a sus autores para intentar descifrar por qué sus creaciones están en las primeras posiciones en un universo competitivo en el que los blogs crecen a la velocidad de la luz, tanto que en la Argentina ya se estiman más de 300.000 y más de 100 millones en el mundo. "El valor agregado de un blog es la opinión y el conocimiento del autor. ¿Por qué leo un diario y no otro? Por lo mismo: el punto de vista de quien escribe es lo que lo diferencia de otros", reflexiona Mariano Amartino, de 37 años, creador de Denken Über , un blog que desde 2001 trata sobre tecnología e Internet y que actualmente es leído por medio millón de personas al mes. "Con una audiencia fiel, lo interesante para el autor también lo es para los lectores", añade Amartino, que, al igual que el resto de los entrevistados, lejos está de parecerse al nerd que uno tiene en la cabeza cuando se habla de tecnología.
Para Julián Gallo, creador desde 2004 de Mirá! , un espacio que reúne información diversa relacionada con cosas que son una señal de futuro, un blog es como un diario: tiene que salir todos los días. Pero, dice, lo que hace a Internet profundamente distinto es la inmensa diversidad. "La pobreza del cable, con 120 canales y nada para ver, o del triste videoclub, con 3000 títulos, hace que los medios sean generalistas. La Web, en cambio, es asombrosamente interesante", cuenta Gallo, seguido por más de 600.000 visitantes al año. Profesionales de 30 años o algo más abrieron su primer blog como parte de una investigación, como un ejercicio para mantenerse actualizados o por el simple desafío de tener su propio medio.
Un experimento interesante es el de Hernán Casciari, un escritor argentino radicado en España. Autor de Orsai -seguido fielmente por 6500 suscriptores- y Espoiler -un blog sobre programas de TV creado para El País.com -, Casciari debutó con un blog en el que durante un año y medio se hizo pasar por una "mujer gorda" de Mercedes, que contaba sus historias por Internet. "A los seis meses, eran 25.000 lectores y eso me dio la pauta de que a la gente le gustaba leer cuentos", dice. En 2005, su Diario de una mujer gorda fue elegido el mejor blog del mundo por la cadena alemana Deutsche Welle por ser el primero en utilizar ese espacio para la ficción. "Usé el formato para contar un cuento sin decir que era un cuento", revela.
En eBlog , Leandro "Lalo" Zanoni mezcla periodismo, medios, publicidad y comunicación, y deja su impronta a la hora de analizar la actualidad. De regalo para sus seguidores, adelanta las tapas de revistas y libros. Esa mezcla atrae: a diario recibe entre 5000 y 6000 visitantes. "Uno es muchas cosas al mismo momento: periodista, político, hombre, feliz. El punto clave es tener un contenido distinto, actualizarlo, que sea atractivo y que invite a participar", opina. Fuente de trabajo Para los que encabezan los primeros puestos, esto ya es una fuente de trabajo.
"Prácticamente, vivo de esto; me paso todo el día. El blog te genera muchísimas oportunidades de trabajo que no conseguís sin esta exposición", dice Zanoni. Esta respuesta se repite entre los otros consultados. Con unas 3000 visitas diarias, Carolina Aguirre, creadora de Bestiaria , define con precisión las dos cosas que distinguen a un blog : la idea y la forma. "La idea tiene que ver con la premisa del blog . El visitante entra tres segundos, mira y si nada lo atrapa, se va. La mayoría no tiene esa idea concisa. La forma es la originalidad con que se transmite la idea", dice Aguirre, de 29 años. Ella lo entendió. Desde hace dos años y medio, Bestiaria reúne cientos de cuentos cortos sobre estereotipos femeninos. "El formato me calzó como un guante. Me permite escribir artículos cortos y ácidos", agrega. El caso de Fabio.com.ar es bastante particular. Sin ningún tema específico que lidere su espacio, más allá del análisis de la actualidad, el blog es seguido diariamente por un público fiel de 5000 personas y, a veces, llega a duplicar ese número. "Lo particular es que carece de un objetivo en particular. Soy directo, pero analítico. Un blogger no debe ser políticamente correcto ni tener un esquema fijado", reconoce Fabio Baccaglioni, ingeniero en sistemas, de 29 años.
Jorge Gobbi, que recibe cerca de 2000 visitas por día, ayuda a que los viajeros organicen su propia experiencia turística. "La gente está cada vez más acostumbrada a buscar información por Internet antes de viajar. Y yo agrego particularidades poco leídas, como los cambios edilicios y la falta de agua en uno u otro destino", cuenta Gobbi. Así, estos conquistadores de los tiempos modernos no necesitan marcar su territorio: sus ideas circulan por un universo libre integrado, sólo en el país, por 16 millones de usuarios.
Cibercultura / LA NACION reunió a los creadores de los blogs más exitosos
Conquistadores de los tiempos modernos
Tienen unos 30 años, irrumpieron en un formato poco conocido y hoy son leídos por 5000 personas al día
Domingo 11 de mayo de 2008 Publicado en la Edición impresa
Por Nathalie Kantt De la Redacción de LA NACION
Tuvieron una idea concreta y decidieron plasmarla en un formato que hasta hace cinco o seis años era poco conocido. Eligieron la pantalla en vez del papel y el teclado en lugar del lápiz. Interesados por las novedades tecnológicas y los medios, por aquellas situaciones que implican un cambio y por el turismo analizado desde una óptica diferente, o con el simple afán de contar una historia cautivante, crearon un espacio donde transmitir sus inquietudes.
Hoy, son seguidos por miles de lectores. Denken Über , Mirá! , Orsai , Blog de viajes , Bestiaria , Fabio.com.ar y eBlog son sólo algunos de los blogs argentinos que ocupan los primeros puestos en visitas y reputación, según la empresa española especializada en Web 2.0, Alianzo, y son leídos diariamente por entre 2000 y 15.000 usuarios. LA NACION reunió a sus autores para intentar descifrar por qué sus creaciones están en las primeras posiciones en un universo competitivo en el que los blogs crecen a la velocidad de la luz, tanto que en la Argentina ya se estiman más de 300.000 y más de 100 millones en el mundo. "El valor agregado de un blog es la opinión y el conocimiento del autor. ¿Por qué leo un diario y no otro? Por lo mismo: el punto de vista de quien escribe es lo que lo diferencia de otros", reflexiona Mariano Amartino, de 37 años, creador de Denken Über , un blog que desde 2001 trata sobre tecnología e Internet y que actualmente es leído por medio millón de personas al mes. "Con una audiencia fiel, lo interesante para el autor también lo es para los lectores", añade Amartino, que, al igual que el resto de los entrevistados, lejos está de parecerse al nerd que uno tiene en la cabeza cuando se habla de tecnología.
Para Julián Gallo, creador desde 2004 de Mirá! , un espacio que reúne información diversa relacionada con cosas que son una señal de futuro, un blog es como un diario: tiene que salir todos los días. Pero, dice, lo que hace a Internet profundamente distinto es la inmensa diversidad. "La pobreza del cable, con 120 canales y nada para ver, o del triste videoclub, con 3000 títulos, hace que los medios sean generalistas. La Web, en cambio, es asombrosamente interesante", cuenta Gallo, seguido por más de 600.000 visitantes al año. Profesionales de 30 años o algo más abrieron su primer blog como parte de una investigación, como un ejercicio para mantenerse actualizados o por el simple desafío de tener su propio medio.
Un experimento interesante es el de Hernán Casciari, un escritor argentino radicado en España. Autor de Orsai -seguido fielmente por 6500 suscriptores- y Espoiler -un blog sobre programas de TV creado para El País.com -, Casciari debutó con un blog en el que durante un año y medio se hizo pasar por una "mujer gorda" de Mercedes, que contaba sus historias por Internet. "A los seis meses, eran 25.000 lectores y eso me dio la pauta de que a la gente le gustaba leer cuentos", dice. En 2005, su Diario de una mujer gorda fue elegido el mejor blog del mundo por la cadena alemana Deutsche Welle por ser el primero en utilizar ese espacio para la ficción. "Usé el formato para contar un cuento sin decir que era un cuento", revela.
En eBlog , Leandro "Lalo" Zanoni mezcla periodismo, medios, publicidad y comunicación, y deja su impronta a la hora de analizar la actualidad. De regalo para sus seguidores, adelanta las tapas de revistas y libros. Esa mezcla atrae: a diario recibe entre 5000 y 6000 visitantes. "Uno es muchas cosas al mismo momento: periodista, político, hombre, feliz. El punto clave es tener un contenido distinto, actualizarlo, que sea atractivo y que invite a participar", opina. Fuente de trabajo Para los que encabezan los primeros puestos, esto ya es una fuente de trabajo.
"Prácticamente, vivo de esto; me paso todo el día. El blog te genera muchísimas oportunidades de trabajo que no conseguís sin esta exposición", dice Zanoni. Esta respuesta se repite entre los otros consultados. Con unas 3000 visitas diarias, Carolina Aguirre, creadora de Bestiaria , define con precisión las dos cosas que distinguen a un blog : la idea y la forma. "La idea tiene que ver con la premisa del blog . El visitante entra tres segundos, mira y si nada lo atrapa, se va. La mayoría no tiene esa idea concisa. La forma es la originalidad con que se transmite la idea", dice Aguirre, de 29 años. Ella lo entendió. Desde hace dos años y medio, Bestiaria reúne cientos de cuentos cortos sobre estereotipos femeninos. "El formato me calzó como un guante. Me permite escribir artículos cortos y ácidos", agrega. El caso de Fabio.com.ar es bastante particular. Sin ningún tema específico que lidere su espacio, más allá del análisis de la actualidad, el blog es seguido diariamente por un público fiel de 5000 personas y, a veces, llega a duplicar ese número. "Lo particular es que carece de un objetivo en particular. Soy directo, pero analítico. Un blogger no debe ser políticamente correcto ni tener un esquema fijado", reconoce Fabio Baccaglioni, ingeniero en sistemas, de 29 años.
Jorge Gobbi, que recibe cerca de 2000 visitas por día, ayuda a que los viajeros organicen su propia experiencia turística. "La gente está cada vez más acostumbrada a buscar información por Internet antes de viajar. Y yo agrego particularidades poco leídas, como los cambios edilicios y la falta de agua en uno u otro destino", cuenta Gobbi. Así, estos conquistadores de los tiempos modernos no necesitan marcar su territorio: sus ideas circulan por un universo libre integrado, sólo en el país, por 16 millones de usuarios.
Fuente: http://www.clarin.com/diario/2008/05/11/sociedad/s-04415.htm
AL MENOS 240 MIL ARGENTINOS FORMAN PARTE DE ALGUNA COMUNIDAD DE AMIGOS VIRTUAL
Crece otro modo de vincularse: los grupos de encuentro en Internet
Las redes sociales reúnen a grupos de personas con intereses afines. En el país, el 80% de sus participantes tiene entre 12 y 35 años. En el mundo, más de 240 millones de internautas comparten casi todo por esta vía.
Por: Fernando Soriano
Vengan madres y padres a lo largo y a lo ancho de la Tierra/y no critiquen lo que no pueden entender/sus hijos y sus hijas están más allá de sus mandatos/ pues los tiempos están cambiando.
Los versos que el músico y poeta Bob Dylan escribió en los años '60 se han resignificado una vez más. Hoy el mundo es bastante más pequeño que hace 44 años fundamentalmente gracias a Internet, en cuyo sentido global está el germen de semejante cambio. Son días en los que prácticamente el planeta entero está relacionado de manera instantánea. Comunidad es otra cosa y su acepción original -"conjunto de las personas de un pueblo, región o nación"- suena insuficiente. En ese contexto, las redes sociales digitales tienen mucho que ver. Y, lógicamente, la Argentina es parte. Según un estudio elaborado por una consultora local, ya son al menos 240 mil los internautas que participan activamente de algunas de las muchas redes sociales que flotan sobre la web.Las redes sociales digitales son comunidades unidas por intereses y no por ubicación geográfica. Permiten conectarse con amigos o desconocidos y compartir (casi) todo: fotos, videos, pensamientos, alegrías y tristezas. Basta con tener un e-mail y una contraseña en alguna de éstas para ingresar a este otro mundo, que es el mismo mundo. La interrelación entre los habitantes de la Tierra es notable. MySpace, Orkut y Facebook son las redes más populares: la primera ostenta 110 millones de usuarios y entre las otras suman otros 130 millones.
Según el estudio de la consultora Ignis, en Argentina, hombres (59,5%) y mujeres (40,5%) acceden casi por igual a las redes. Y muchos de ellos, el 80%, tiene entre 12 y 35 años. Para varios expertos, podrían ser aún más los argentinos involucrados en este fenómeno ya que son 16 millones de ciudadanos los conectados a Internet. Una suposición que se demuestra en Facebook: sólo este sitio dice tener la misma cifra de usuarios en Argentina que la que Ignis publica.
"Las redes sociales expenden la socialización a otros ámbitos no materiales. Y lo más curioso es que en realidad empiezan a generar nuevos patrones. Antes era formar parte de una tribu. Ahora es estar en una red social", entiende Iván Adaime, profesor de Nuevas Tecnologías en la carrera de Comunicación de la UBA. Además, las redes no sólo tienen utilidad frívola. Existen muchas que plantean la tarea social: las hay para conseguir trabajo, para ayudar a comunidades subdesarrolladas y más.
Según Alexa.com, que ranquea a los sitios más visitados, en Argentina las redes más usadas son Fotolog, Metroflog, MySpace y Facebook. Para muchos, las dos primeras no cumplen exactamente esa función por estar limitadas sólo a fotos y comentarios. Pero el vínculo está generado. Ahora bien: ¿son comparables las relaciones cara a cara con las inmateriales? Para el español Enrique Dans, especialista en efectos de las nuevas tecnologías en personas y empresas, sí. "Estas relaciones podrían considerarse de poco valor en una interacción real fuera de la red.
Sin embargo, la realidad es que la red social te permite, como lo hacen otras herramientas, como un blog, profundizar en relaciones cuando el contexto así lo genera: entre algunos integrantes de mi red en Facebook y yo se llega a establecer una verdadera relación, que no tiene porqué ser percibida como de menor valor que una asentada offline", le dijo a Clarín desde Madrid. "La paradoja es que estás solo en tu casa pero a la vez estás conectado con un montón de gente y las dos cosas son verdaderas", agrega Adaime, quien no imagina al futuro sin las redes. "Veo algo más simplificado", dice. Dans vislumbra lo mismo: "Avanzaremos hacia una cualificación de las relaciones".
En vano o no, el mundo se comprime y se expande, se dematerializa y viceversa. Todo junto. Y mientras tanto, los tiempos seguirán cambiando.
AL MENOS 240 MIL ARGENTINOS FORMAN PARTE DE ALGUNA COMUNIDAD DE AMIGOS VIRTUAL
Crece otro modo de vincularse: los grupos de encuentro en Internet
Las redes sociales reúnen a grupos de personas con intereses afines. En el país, el 80% de sus participantes tiene entre 12 y 35 años. En el mundo, más de 240 millones de internautas comparten casi todo por esta vía.
Por: Fernando Soriano
Vengan madres y padres a lo largo y a lo ancho de la Tierra/y no critiquen lo que no pueden entender/sus hijos y sus hijas están más allá de sus mandatos/ pues los tiempos están cambiando.
Los versos que el músico y poeta Bob Dylan escribió en los años '60 se han resignificado una vez más. Hoy el mundo es bastante más pequeño que hace 44 años fundamentalmente gracias a Internet, en cuyo sentido global está el germen de semejante cambio. Son días en los que prácticamente el planeta entero está relacionado de manera instantánea. Comunidad es otra cosa y su acepción original -"conjunto de las personas de un pueblo, región o nación"- suena insuficiente. En ese contexto, las redes sociales digitales tienen mucho que ver. Y, lógicamente, la Argentina es parte. Según un estudio elaborado por una consultora local, ya son al menos 240 mil los internautas que participan activamente de algunas de las muchas redes sociales que flotan sobre la web.Las redes sociales digitales son comunidades unidas por intereses y no por ubicación geográfica. Permiten conectarse con amigos o desconocidos y compartir (casi) todo: fotos, videos, pensamientos, alegrías y tristezas. Basta con tener un e-mail y una contraseña en alguna de éstas para ingresar a este otro mundo, que es el mismo mundo. La interrelación entre los habitantes de la Tierra es notable. MySpace, Orkut y Facebook son las redes más populares: la primera ostenta 110 millones de usuarios y entre las otras suman otros 130 millones.
Según el estudio de la consultora Ignis, en Argentina, hombres (59,5%) y mujeres (40,5%) acceden casi por igual a las redes. Y muchos de ellos, el 80%, tiene entre 12 y 35 años. Para varios expertos, podrían ser aún más los argentinos involucrados en este fenómeno ya que son 16 millones de ciudadanos los conectados a Internet. Una suposición que se demuestra en Facebook: sólo este sitio dice tener la misma cifra de usuarios en Argentina que la que Ignis publica.
"Las redes sociales expenden la socialización a otros ámbitos no materiales. Y lo más curioso es que en realidad empiezan a generar nuevos patrones. Antes era formar parte de una tribu. Ahora es estar en una red social", entiende Iván Adaime, profesor de Nuevas Tecnologías en la carrera de Comunicación de la UBA. Además, las redes no sólo tienen utilidad frívola. Existen muchas que plantean la tarea social: las hay para conseguir trabajo, para ayudar a comunidades subdesarrolladas y más.
Según Alexa.com, que ranquea a los sitios más visitados, en Argentina las redes más usadas son Fotolog, Metroflog, MySpace y Facebook. Para muchos, las dos primeras no cumplen exactamente esa función por estar limitadas sólo a fotos y comentarios. Pero el vínculo está generado. Ahora bien: ¿son comparables las relaciones cara a cara con las inmateriales? Para el español Enrique Dans, especialista en efectos de las nuevas tecnologías en personas y empresas, sí. "Estas relaciones podrían considerarse de poco valor en una interacción real fuera de la red.
Sin embargo, la realidad es que la red social te permite, como lo hacen otras herramientas, como un blog, profundizar en relaciones cuando el contexto así lo genera: entre algunos integrantes de mi red en Facebook y yo se llega a establecer una verdadera relación, que no tiene porqué ser percibida como de menor valor que una asentada offline", le dijo a Clarín desde Madrid. "La paradoja es que estás solo en tu casa pero a la vez estás conectado con un montón de gente y las dos cosas son verdaderas", agrega Adaime, quien no imagina al futuro sin las redes. "Veo algo más simplificado", dice. Dans vislumbra lo mismo: "Avanzaremos hacia una cualificación de las relaciones".
En vano o no, el mundo se comprime y se expande, se dematerializa y viceversa. Todo junto. Y mientras tanto, los tiempos seguirán cambiando.
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